Si te atreves a educar, tienes que educarte primero

En el primer dia Gaby nos preguntaste:

"porque estan aquí?" Yo te conteste: "porque creo firmamente que si te atraves a educar, tienes que educarte tú primero"

A distancia de 6 meses sólo puedo  decir que sin este curso no seria la mujer y madre que soy ahora. Si, tuve que reeducarme, así lo quise, mas bien he vuelto a ser niña y adulta nuevamente, pero mejor adulta, mejor madre y a entender un poco el milagro de ser niño, asi como la dicha de poder acompañar con una nueva sensibilidad , responsabilidad  y toma de conciencia la vida de un niño, mi hijo.

Durante este curso he desarrollado aun mas el sentido de "proteccion inteligente" hacia todos los niños, he aprendido a observar y no intervenir inútilmente ( aunque me falla aún…) he entendido que si no paramos con nuestra soberbia de ser adultos y de saber más, continuaremos lastimando en lo mas profundo al niño, que no lo merece.

He aprendido a respetar más, a distanciarme más pero también a intervenir más cuando veo una actitud de poco respecto hacia un niño.

Me he vuelto más sensible hacia la inocencia, ahora que conozco un poco más de  lo que sucede durante el desarrollo psiquico y emocional de un pequeño ser y mis prioridades han cambiado, así como mi visión de la educación y de la vida.

Tambien me he vuelto mas intolerante a quienes como educadores y padres no tienen el interés ni la humildad de aprender más y que no logran superarse, porque sí tenemos la fortuna de poder crecer en todos los sentidos.

Las palabras de gratitud no son suficientes para expresar cómo me siento ahora, por supuesto una mujer y una madre más  segura en mis acciones y actitud. No me cansaré de empujar a quien me rodeé a aprender más  y no callaré frente a lo que hoy sé que es dañino para un niño.

De nuevo Gaby GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS y no dejes de aliementarnos y retroalimentarnos….

¡Un abrazo afectuoso!

Francesca Monarca